Standard
Los redireccionamientos web son instrucciones que envían automáticamente a usuarios y motores de búsqueda desde una URL de origen hacia otra URL de destino. Se utilizan al modificar enlaces permanentes, eliminar contenidos, fusionar páginas, migrar un dominio o reorganizar la arquitectura de un sitio. Cuando están bien configurados, facilitan la navegación, conservan las señales acumuladas por las URLs anteriores y reducen el riesgo de errores 404. Cuando se aplican sin planificación, pueden generar cadenas, bucles, pérdida de relevancia, problemas de rastreo y datos de analítica poco fiables.
La elección del código correcto depende de la intención del cambio. Los códigos 301 y 308 se emplean para traslados permanentes, mientras que 302 y 307 comunican una situación temporal. Google recomienda utilizar redirecciones permanentes del lado del servidor cuando una URL cambia de forma definitiva y evitar secuencias innecesarias de saltos.